JORNADA DE PESCA DE TRUCHAS A PUNTA DE VARA CON MOSCA SECA EN EL RÍO REBARDILLE, AS PONTES, 28/07/2016

Suelta de Trucha
Río Rebardille
Río Rebardille
Tubulões

La jornada de pesca del 28 de julio de 2016, es una de esas experiencias que, como aficionado a la pesca con mosca, resultó profundamente apasionante. Este tipo de pesca, que más que una actividad es un arte, requiere paciencia, técnica y un profundo respeto por la naturaleza. Aquel día, la elección fue la punta de vara con mosca seca, una técnica que asemeja el baile de un insecto sobre la superficie del agua, tentando a las truchas a salir de su refugio.

El escenario no podría haber sido más idílico: un pequeño río de aguas cristalinas de aproximadamente 4 metros de ancho, flanqueado por una vegetación exuberante donde predominaban helechos y una variedad de flora ribereña. El clima seco y soleado creaba el ambiente perfecto, con el sol comenzando a inclinarse hacia el horizonte, bañando el paisaje en tonos dorados y sombras alargadas.

La pesca se extendió desde las 18:30 hasta las 20:45, un periodo ideal cuando el calor del día comienza a disminuir y los insectos y como consecuencia los peces están más activos. Aunque el río llevaba un caudal medio bajo, esto no fue impedimento para disfrutar de una tarde productiva. La claridad del agua me permitió observar cómo las truchas se movían con cautela en el fondo, un espectáculo que por sí solo vale la pena.

A lo largo de la sesión, logré capturar seis truchas pequeñas. Aunque ninguna alcanzó la talla reglamentaria, cada captura fue un triunfo y un recordatorio de que en la pesca con mosca, el tamaño del pez no siempre refleja el éxito de la jornada. Cada trucha fue devuelta cuidadosamente al agua, asegurando su bienestar y la sostenibilidad de este hermoso ecosistema fluvial.

Este tipo de pesca es especial no solo por la técnica utilizada, sino también por el entorno y la conexión que se establece con él. La mosca seca, al flotar en la superficie, ofrece un espectáculo visual que pocas técnicas pueden igualar. Observar a las truchas saltar para atrapar la mosca es un momento de adrenalina pura y una prueba palpable de la habilidad del pescador.

Además, la pesca con mosca seca en un río de estas características permite una aproximación muy táctica. Requiere una observación constante del agua y sus corrientes, un entendimiento del comportamiento de los peces y, por supuesto, una ejecución precisa de cada lanzamiento. La elección de la mosca, el momento del lanzamiento y la técnica de recogida son críticos para seducir a las esquivas truchas.

Finalmente, la experiencia de esa tarde refleja lo que muchos pescadores con mosca valoran: no se trata solo de pescar, sino de ser parte de un entorno natural, interactuando de manera sostenible y respetuosa. Cada salida es una oportunidad para aprender y mejorar, para despejar la mente y reconectar con los ritmos naturales del entorno.

En resumen, aunque la pesca no resultó en trofeos de gran tamaño, fue una excelente jornada en términos de técnica, aprendizaje y disfrute del paisaje. Estas experiencias son las que definen la esencia de la pesca con mosca, un deporte que más que capturar peces, captura momentos de serenidad y conexión con la naturaleza.

DETALLES DE LA JORNADA:

Fecha y Hora:

  • 28 de Julio de 2016.
  • Entre las 18:00 y las 20:45.

Lugar de Pesca:

  • Río Rebardille. Perteneciente a la Cuenca Hidrográfica del Eume.
  • Cerca de As Pontes de García Rodríguez, A Coruña, Galicia, en el Norte de España.

Clima:

  • Tiempo seco y soleado.

Estado del Rio:

  • Aguas cristalinas, se veía el fondo del río sin ningún problema.
  • El nivel del rio era medio tirando a bajo, pudiendo caminar, por dentro de él, en casi todo el tramo.
  • Alguna vegetación en el lecho del rio.
  • La vegetación en las orillas no era muy densa, pudiendo caminar perfectamente.

Modalidad de Pesca:

  • Punta de vara.

Materiales y cebos utilizados:

  • Caña telescópica de 7,00 m.
  • Carrete cargado con nilón Ø10.
  • Mosca Seca.

Capturas:

  • 6 Truchas.