CALLOS A LA GALLEGA

Callos a la Gallega
Freixos o Filloas

INGREDIENTES, CALLOS A LA GALLEGA:

  • 2 kg. Estomago de ternera o callos.
  • 2 Patas de Ternera.
  • 2 Patas de Cerdo.
  • 4 Limones.
  • 1 kg. de Garbanzos
  • 4 trozos de Panceta o Tocino.
  • 1 Pata de Jamón curado.
  • 8 Chorizos.
  • 2 Ajos.
  • 2 Cebollas.
  • Comino.
  • Pimentón dulce y picante.
  • Aceite de Oliva Virgen.
  • Perejil.
  • Sal.

¡Echa un vistazo a la galería de fotos!. Esta receta de callos a la gallega que he preparado es ideal para que coman bien unas 12 personas. 

 

En el corazón de la cocina gallega, se encuentra un plato que encarna la tradición, el sabor y la celebración: los callos a la gallega. Esta deliciosa especialidad gastronómica no solo es un manjar, sino una experiencia que nos sumerge en los sabores intensos y reconfortantes de la región.

Desde la cuidadosa limpieza de los callos y las patas de ternera y cerdo hasta la amalgama de sabores que se funden lentamente en la olla, este plato es un tributo a la paciencia y al amor por la cocina. Con ingredientes como los callos, las patas, el tocino, el chorizo, garbanzos, pimentón y una selección de especias, cada bocado es una explosión de sabores que danzan en armonía en cada cucharada.

La receta, heredada de generación en generación, se convierte en un acto de preservación de la cultura y los sabores auténticos de Galicia. Los aromas que inundan la cocina mientras los ingredientes se fusionan lentamente, la textura suave de los callos y el caldo espeso que abraza cada trozo de carne son un testimonio vivo de la riqueza culinaria de esta región.

Los callos a la gallega no solo llenan el estómago, también llenan el alma con su profundidad de sabor y su arraigo a las tradiciones centenarias. Esta receta, más que un plato, es un vínculo con la historia, la familia y la pasión por la buena comida. Sumérgete en esta experiencia culinaria y descubre por qué los callos a la gallega son mucho más que un plato, son un legado de sabor y tradición en cada cucharada.

 

PASOS A SEGUIR PARA SU ELABORACIÓN

El día anterior:

      1. Limpiamos bien el estómago de ternera, los callos, en mi caso el carnicero ya me los da cortados en cuadrados de unos 2 cm, de lado, aproximadamente.
      2. Nos aseguramos de limpiar bien los trozos de pata de ternera y los de cerdo.
      3. En un recipiente, en mi caso la pota, donde los coceré el día siguiente, echamos los callos y las patas, cubrimos con agua y echamos los cuatro limones partidos por la mitad, dos de ellos los exprimimos.
      4. Ponemos a remojo los garbanzos para hidratarlos, se tienen que cubrir totalmente de agua y un poco más, ya que aumentarán su volumen.

 El día de la preparación:

      1. Escurrimos el agua de los callos y las patas de ternera y de cerdo con el limón, el limón lo desechamos y los pasamos por agua limpia.
      2. A continuación, en la pota echamos los callos, los trozos de las patas de cerdo y de ternera, la pata de jamón curado, las dos cebollas enteras y las dos cabezas de ajo, también enteras, terminamos por cubrir todo de agua y ponemos la pota a cocer, tapada, hasta que la carne de las patas se puedan pinchar con un tenedor, más o menos una hora y media
      3. Una vez pasado este tiempo retiramos las cebollas, los ajos y todas las patas.
      4. En la pota, la cual contiene los callos y el líquido de la cocción echamos los garbanzos, ya hidratados, y la ponemos al fuego, una vez que se ponga a hervir, lo bajamos y que se vayan cociendo a fuego lento.
      5. Mientras que los callos a la gallega siguen cociendo, deshuesamos la mayoría de las patas, dejando algunas de ellas con el hueso para darle gracia, de hecho, normalmente no se deshuesan, para ser sincero, yo lo hago en esta ocasión porque si no, no me entra todo en la pota.
      6. Partimos en trozos el tocino y lo echamos a la pota.
      7. También partimos los chorizos y los echamos a la pota.
      8. Picamos el perejil y también a la pota.
      9. Echamos sal.
      10. A continuación, echamos la carne de las patas deshuesadas.
      11. Ahora le quitamos la piel a los ajos y los machacamos con un tenedor junto a la cebolla y echamos la mezcla a la pota.
      12. Echamos el comino.
      13. Dejamos cocer a fuego lento durante una hora más o menos.
      14. Probamos y rectificamos de sal, si es necesario.
      15. Ponemos una sartén al fuego con el aceite de Oliva para hacer el refrito y dejamos que se caliente bien.
      16. Retiramos la sartén con el aceite del fuego y le echamos el pimentón dulce y picante, según gustos. Tened cuidado de que el aceite no este muy caliente para que no se queme el pimentón.
      17. Echamos el refrito a la pota y dejamos cocer media hora más a fuego lento.
      18. Apagamos el fuego y ya tenemos los Callos a la Gallega terminados y listos para comer.

Con el paso de los días, si no se acaban, los callos a la gallega saben mejor que el primer día.

       

                  Plato Terminado y listo para Servir.

                  ESPERO QUE OS GUSTEN!!!!

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